José

Hay un mezquite al lado del cocedor de barro que siempre está lleno de pájaros, a la sombra de este árbol está mi lugar favorito de la casa, una banca que mi suegro talló del tronco de un árbol. Ahí voy a leer, a fumar, a pensar, a ver el cielo, o simplemente a esconderme del mundo. Cada que estoy bajo el árbol procuro llevar algún pedazo de pan, de tortilla, granos de maíz o algo con que alimentar a los pájaros. Como un tributo por perturbarlos. 

Me ha tocado ver mosqueros, gorriones, golondrinas, cuitlacoches, cardenales, chipes, colibríes, calandrias. 

Hoy mientras estaba sentado en la banca escuche el martilleo de un carpintero, pero por más que buscaba no lograba verlo. Me gano la curiosidad y me acerque al árbol para intentar localizarlo, pero no estaba ahí, el martilleo venia de un travesaño de la palapa que mi suegro esta construyendo, el cual es un tronco seco de maguey. Ahí en un hueco estaba un carpintero haciendo su nido. Me acerque bastante para poder verlo y el carpintero salió volando, pero se poso en una rama cercana, como observando que hacía.

Una vez que ya lo había visto no quise perturbarlo más, regresé a la banca y el regreso a trabajar a su nido.

Es un carpintero mexicano, es macho y lo he bautizado como José, (por que es carpintero, ya se que es un mal chiste). Intento no acercarme mucho para que la gata no vea el nido. Pero mientras leo su martilleo acompasa mi lectura.

No he logrado tomarle foto. Pero en cuanto pueda lo hare.

Actualización:

Le platique a mi suegra de José y me dijo que ya tenía algún tiempo yendo, que además en ese mezquite siempre bajan muchos pájaros. Sobre todo, un pitacoche, algunos mosqueros y varios cardenales y gorriones. A mi suegra y a mi nos gustan mucho los pájaros, así que decidí construirles un comedero. Tenia alimento del que luego le regalamos a la abuelita de May para que alimente a sus pajaritos y con dos botellas y unos pedazos de madera hice un comedero que colgué en un durazno en el jardín de mi suegra. No quise ponerlo en el mezquite por que he visto que la gata se sube a este fácilmente, y me da miedo que empiece a matar pajaritos. Las ramas del durazno no la aguantan entonces ahí no se sube. 

A las pocas horas de poner el comedero ya había muchos pajaritos yendo y viniendo, se corrió la noticia y el jardín se lleno de trinos.


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