Things we lost in Time

Hay una novela/película que debo prohibirme a mi mismo. Es algo como un disparador de melancolía, y si estoy en un mal momento, un viaje a la depresión.

 The Perks of Being a Wallflower.

Tanto la novela como la película son excelentes.

Hace muchos años tenia un grupo de amigos, fueron mi primera familia. Mi núcleo mas intimo estaba compuesto por Karla y Alejandra, (Karla era mi novia en ese momento, nieta de un gran amigo de mi papá). Karla y Ale eran mejores amigas, después nos volvimos un trio inseparable. El abuelo de Karla era super permisivo con nosotros, Ale y su mamá vivían solas, así que la mama de Ale nos adoptó. Yo tenia un apodo idiota para ellas. AK69. 

El hermano de Karla y su bolita también nos adoptaron, creo primero que, como mascotas o una curiosidad, todos ellos eran en promedio 5 años mayores que nosotros, (nosotros teníamos 16), pero al final terminamos siendo parte de la familia.

Ese grupo de amigos me marco hasta ahora, Juan Carlos el hermano de Karla lideraba. Era el típico universitario inteligente, culto, super sociable, galán, (en muchos aspectos creo que fue mi modelo a seguir).

Éramos los cachorros de ese grupo, con ellos experimentamos cosas que no eran acordes a nuestra edad. Conciertos, bares, discos, drogas, alcohol, fiesta, viajes, películas. Fiesteabamos como universitarios. Habia un comercial del Tequila Azul, recuerdo que el slogan decía “Las mejores fiestas terminan en azul”. El comercial era un recorrido de lugares bizarros en los que la fiesta va terminando, hasta que el comercial termina en un departamento mientras va amaneciendo y el cielo se va poniendo azul. Asi fue esa etapa de mi vida, hubo tantas noches que terminaron en amaneceres, en lugares tan bizarros. Algunas de las mejores borracheras de mi vida. 

Fueron dos años maravillosos. 

Hasta que todos empezaron a terminar la universidad y el grupo se rompió. Juan Carlos se fue a vivir a Rusia. Mi noviazgo con Karla también termino. Nuestros mundos se fueron separando. Ale y Karla dejaron de ser best friends. Ahora nos mensajeamos de vez en cuando. Nos enviamos la felicitación obligatoria en navidad y año nuevo. A veces intentamos ponernos de acuerdo para un café. 

Recuerdo que cuando el grupo se deshizo, nos sentimos desamparados. Solos, no habíamos construido lazos mas fuertes con gente de nuestro entorno inmediato porque teníamos un grupo de amigos completamente diferente. Creo que a mi me costo más trabajo construir un nuevo grupo de amigos. Mmo fue el puente para los que tengo ahora. Y aunque los amo con toda mi alma, siempre prevalece en mi el sentimiento de que algo me falta.

Juan Carlos se fue a estudiar una maestría a Alemania cuando termino la universidad. Eso fue el primer rompimiento fuerte en el grupo. Termino con su pareja aquí por que conoció a alguien allá. Para cuando nos avisó que había terminado la maestría y que planeaba casarse aquí por darle gusto a sus abuelos, el grupo ya estaba deshecho, Karla y yo estábamos mal. Pero esa boda fue momentáneamente un respiro. Una vista al pasado. Creo que también esa boda fue mi modelo a seguir. Fue una fiesta de despedida. Recuerdo que festejamos no solo la boda de uno de nosotros, si no el adiós de todos. Creo que todos pensábamos que mientras más tomáramos, riéramos y disfrutáramos, mas lento iba a transcurrir el tiempo antes de que todo terminara. Intentábamos que nuestra felicidad postergara la despedida. Fueron 2 días de fiesta en los cuales no dormimos. Juan Carlos se fue de México a su luna de miel una semana después, recuerdo haberlo abrazado llorando. No volví a verlo hasta 4 años después.

Aunque siento la nostalgia por esos amigos, también me siento orgulloso de haber sido parte de su vida. Al final el grupo termino por que muchos emigraron. Una amalgama de gente extremadamente exitosa en sus respectivos campos.

The Perks of Being a Wallflower, esta escrito como misivas, con un tono nostalgico que vibra conmigo. Habla de la perdida de amistades, de encuentros y de despedidas. Pero hay sobretodo un episodio con el que me siento muy identificado. En la novela los protagonistas asisten a una función de The Rocky Horror Picture Show, y participan como los animadores, y usan props y hacen todo el performance.

(Si no saben de qué estoy hablando, aquí les va un pequeño resumen: The Rocky Horror Picture Show es una película de 1975. Trata sobre una pareja de recién prometidos quienes, tras una avería en su coche, se ven obligados a pasar la noche en la aislada mansión del Doctor Frank-N-Furter que celebra una convención de transilvanos con motivo de la creación de su criatura, Rocky Horror, un hombre perfecto cuyo "medio" cerebro pertenece a un delincuente juvenil. La película es un musical rock que honra y, al tiempo, satiriza las películas de ciencia ficción, en particular las producciones en blanco y negro de la RKO. Desde su estreno no tardó en convertirse en una película de culto y todavía se exhibe en cines de todo el mundo donde se montan fiestas temáticas y performances en torno a la película.)

En la película, (adaptación de la novela), la escena de The Rocky Horror Picture Show, refleja una alegría salvaje. Es una gran escena. Y mueve muchas cosas dentro de mí. (Además sale Emma Watson en lencería).


Un Halloween, se organizo en casa de Karla una función de The Rocky Horror Picture Show, yo no había visto la película, ni siquiera había escuchado hablar de ella. Recuerdo que la sala de su casa era muy grande, y ella tenia una pantalla de esas grandes de no se cuantas pulgadas que eran como muebles enormes. Ella y Juan Carlos organizaron todo, en su infancia los dos habían vivido en Estados Unidos, asi que para algunas cosas eran muy gringos. Esta fue una de esas cosas.

Nos dieron unas hojas con frases y varias cosas que teníamos que decir y aventar en determinados momentos de la película. Fue muy divertido. Es algo que no hubiera hecho si no fuera con ellos. Para empezar la temática, que es un musical, y que jamás se me ocurriría hacer un performance en plena proyección de la película. 

Jamás he vuelto ha hacer algo así, es algo que jamás haría con mis amigos actuales. Tal vez también la edad ya no ayuda, pero creo que no hay edad para hacer tonterías. Hacer algo así es como una especie de acto de simpleza liberadora. 

Probablemente todo lo que viví con ese grupo de amigos, a veces hace que mi vida se pinte de cierta nostalgia. La nostalgia de una familia que se fue. Que he intentado reconstruir pero que ahora es diferente.


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